Fichas de pareja y de familia
La historia clínica es del caso y cada persona tiene sus propios datos, cifrados. Los recordatorios y los correos le llegan a cada una, no a «la pareja».
Agenda con recordatorios, historia clínica, notas de sesión (incluso las que escribes a mano), tests por enlace, cobros, documentos redactados con inteligencia artificial y tu propia página para que tus pacientes pidan cita. Hecho por psicólogos para psicólogos.
Mentanas es un software de gestión de consulta para psicólogos y psicoterapeutas de Latinoamérica. Reúne en un solo lugar la agenda de citas con recordatorios por correo, la historia clínica de cada paciente (también de parejas y familias), las notas de sesión escritas, dictadas o fotografiadas del cuaderno, las tareas entre sesiones, los tests psicométricos con puntaje e interpretación automáticos, el registro de cobros, la redacción de informes y otros documentos con inteligencia artificial, el consentimiento informado firmado por enlace y una página pública donde los pacientes pueden solicitar cita. Funciona en el navegador, sin instalar nada, está en español y se usa desde computadora o teléfono.
La historia clínica es del caso y cada persona tiene sus propios datos, cifrados. Los recordatorios y los correos le llegan a cada una, no a «la pareja».
Lo que acuerdan queda anotado con su fecha. Si quieres, Mentanas se lo recuerda al paciente por correo el día que toca, y en la siguiente sesión ves qué se cumplió.
El SENA, el WISC o la que uses: registras sus puntuaciones con las columnas que traiga el protocolo, y entran en el gráfico de evolución y en el informe como cualquier test.
Plantillas para escribir a tu paciente en los momentos que importan: su cumpleaños, el día antes de la cita, después de la sesión y cuando lleva dos semanas sin venir. Salen a tu nombre y, si responde, te responde a ti.
Conectados en las dos direcciones. Las citas virtuales nacen con su enlace de Meet, las horas que cierras en Mentanas se cierran en Google, y lo que ocupas en Google deja de ofrecerse en tu página.
En las notas y en el chat del asistente. Hablas mientras ordenas la sesión en tu cabeza.
La ficha pide cédula, DNI, RUT o CURP según dónde trabajes; los cobros se escriben en tu moneda y los teléfonos llevan tu código de país. Las líneas de ayuda que ve el paciente son las de su país.
Tu plan incluye un cupo mensual de ayuda con IA y siempre ves cuánto llevas usado. Nunca se cobra de más por usarla.
Claro u oscuro, el que prefieras o el que use tu sistema. Y funciona igual de bien desde el teléfono, sin instalar nada.
Descarga los datos de un paciente o de tu cuenta entera cuando quieras. Y si algún día decides irte, se eliminan de forma definitiva.
0 USD para siempre, hasta 10 pacientes en total. Incluye todo lo que hace Mentanas: agenda y citas con recordatorios por correo, historia clínica completa, notas de sesión, tareas, tests por enlace con puntaje e interpretación, registro de cobros, documentos con inteligencia artificial, página pública con reservas, importación de pacientes desde Excel y Google Calendar. La ayuda con IA va con un cupo de 50 créditos al mes, con el modelo que elijas.
15 USD al mes por profesional, o 144 USD al año (equivale a dos meses gratis). Las mismas funciones, con pacientes sin límite y 400 créditos de IA al mes, de sobra para una consulta llena, con el contador siempre a la vista. Incluye un mes de prueba al registrarse, sin tarjeta.
Sí, y es lo primero que conviene hacer. Copias las celdas y las pegas, o subes el archivo de Excel tal cual. Mentanas reconoce por su cuenta los nombres que se usan en la región («Cel.», «C.I.», «F. Nac») y lo que no reconozca lo guarda igual en la ficha con el nombre que tú le pusiste: no se pierde ni una columna. Antes de guardar nada te muestra a quiénes va a importar, a quiénes omite por estar repetidos y dónde hay algo que revisar.
Sí. Al terminar el día fotografías las hojas desde el teléfono, sin iniciar sesión ni elegir nada, y llegan a una bandeja en tu computadora. Ahí decides qué hacer con cada página: leerla con inteligencia artificial para convertirla en la nota de sesión del paciente que corresponde, rellenar campos de su ficha o guardarla como prueba aplicada. La foto se guarda por sí sola; solo se lee si tú lo pides, con un botón, y la IA nunca recibe tu lista de pacientes: propone un nombre y Mentanas lo cruza aquí, en tu navegador.
La inteligencia artificial conoce a tus pacientes solo por sus iniciales y por lo clínico: el motivo de consulta, la evolución, las últimas sesiones. Nunca recibe el nombre, la cédula, el teléfono, el correo ni la dirección — esos datos se guardan bajo llave y ni siquiera se leen para armar la consulta. Nada de esto se usa para entrenar inteligencia artificial, y se verifica el consentimiento del paciente antes de que el asistente se active en su ficha.
Salen solos por correo, todos los días, sin que entres a Mentanas: el del día antes de la cita, el de cumpleaños, el de después de la sesión y el de quien lleva dos semanas sin venir. Los escribes una vez, se envían a tu nombre y, si el paciente responde, te responde a ti. Para escribirle algo tuyo por WhatsApp tienes un botón en cada cita que abre tu propio WhatsApp con el mensaje ya escrito.
Están en pruebas y todavía no se ofrecen a todas las cuentas. Cuando estén listos saldrán desde un número verificado de Mentanas, no desde el tuyo. Cada mensaje dirá de parte de quién escribe, con el nombre con el que tú te presentas, y llevará una línea para que el paciente pueda pedir que no le escriban más. Nunca irá nada clínico: solo su nombre de pila, la fecha, la hora y si es en consultorio o virtual. Y no se enviará a nadie sin que tú registres antes que se lo comentaste y lo aceptó.
No: Mentanas registra, no cobra. Cada cita lleva su tarifa y, si la usas, la seña que pides por adelantado. Anotas cada pago con su fecha y su método, también los paquetes de sesiones o los adelantos, y la app calcula sola quién tiene pagos pendientes y cuánto, tanto en la ficha del paciente como en tus métricas. El dinero pasa por donde siempre ha pasado; lo que cambia es que dejas de llevar la cuenta de cabeza.
Sí. Mentanas trae hechas las historias clínicas de «Pareja» y «Familia», y puedes ajustarlas como cualquier otra. La historia, las notas, las citas y los documentos son del caso; cada persona tiene sus datos de identificación y contacto, cifrados como los de cualquier paciente. Y los recordatorios le llegan a cada persona, no a un solo correo compartido.
No se te cobra nada: tu cuenta pasa al plan gratuito y no se borra nada. Si tienes más de 10 pacientes, sigues viéndolos y atendiéndolos igual, con toda su historia; lo que no podrás es registrar uno nuevo hasta volver a Pro. Ojo: el tope cuenta a todos tus pacientes, estén en tratamiento o dados de alta, así que dar de alta a alguien no libera cupo.
Mentanas se abre en el navegador que ya usas: no hay que instalar ni actualizar nada, ni en la computadora ni en el teléfono. Está en español, cada pantalla dice qué hacer a continuación y la mayoría de terapeutas deja su consulta configurada en una tarde. Si te trancas, escribes a soporte y te acompañamos.
Sí, Google Calendar, en los dos sentidos. Las citas que creas en Mentanas aparecen allá — con su enlace de Meet si son virtuales — y lo que bloqueas en Google deja de ofrecerse como horario libre en tu página pública. Si en tu Google aparece un evento que parece una cita con un paciente tuyo, Mentanas te lo propone para registrarlo; nunca lo hace solo.
Sí. Mentanas está hecho siguiendo la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales, y el consultorio sigue siendo el responsable de la historia clínica: nosotros la custodiamos por ti. En la práctica eso significa cuatro cosas que puedes comprobar dentro de la app. Cada psicólogo ve únicamente a sus propios pacientes, y eso lo impone la base de datos, no solo la pantalla. Los datos de identificación y contacto (cédula, teléfono, dirección, contacto de emergencia) se guardan cifrados y se leen solo cuando tú los abres. De cada paciente puedes descargar toda su información en un archivo, que es el derecho de portabilidad. Y puedes borrar un paciente, o tu cuenta entera con todo lo que contiene, sin escribirle a nadie. La información se aloja en servidores de Supabase en Estados Unidos.
Los datos son tuyos. Descargas la información de un paciente o de tu cuenta completa cuando quieras, y puedes eliminar tu cuenta desde la propia aplicación: se borra de forma definitiva. Es un derecho que te da la ley de protección de datos, y aquí está a un clic.